21/01/2008
Muchas veces en mi vida he tenido la inquietud de llegar a ser escritora... Sin embargo y si bien algunos cuantos de mis escritos han dado vueltas y han sido leídos por muchos, nunca he publicado nada aún, no al menos en editorial gráfica.
Me doy cuenta que las limitaciones han nacido siempre de mí misma, es decir, la vida; y en ella los ordenes de prioridades han ganado la batalla. Pero no me siento mal, al contrario, puesto que siempre se llega a tiempo. TIEMPO, esos fragmentos de la vida que necesitamos emplear para llevar a cabo una meta, más VOLUNTAD, mucha voluntad!!!
Han pasado las fiestas, vinieron los mágicos Reyes de Oriente... y el calendario de adviento que he creado para compartir con todos uds. ha sido, junto a un acontecimiento en mi vida, una catarsis que me han hecho tomar un respiro para meditar...
Tengo una novela, quietecita por ahí... en los borradores, sin acabar, más no en mi mente, que se ha completado el día 6 de Enero (causalidades de la vida?).
Ahora todo lo que tengo que hacer es dedicarme por entero a plasmarlo en las páginas, que esperan todavía en blanco los capítulos faltantes. Eso implica mucho trabajo y constancia. Para ello hay que tomar decisiones y entre ellas está la dedicación a éste y mis otros blogs.
No quiero dejarlos abandonados, y tampoco que me limiten en el tiempo que necesito para continuar con mi meta. Pero siento que debo intentarlo, aunque en esta etapa de mi vida me esperan muchas bifurcaciones, pequeñas y grandes ilusiones que también deseo cumplir...
Lo que quiero transmitir es que probablemente, tanto por lo uno como por lo otro, mis blogs se verán afectados en continuidad de publicaciones, lo cual no significa que haya dejado de andar por aquí... Este es un mundo mágico que un día descubrí y creo que continuaré en él mientras exista la posibilidad.
Quiero agradecer una vez más a los blogueros, los recientes y de los otros, los expertos, a todos los que pasan por aquí. A los spaces amigos (recordar que siempre detrás de un blog hay una persona) que se han sentido consustanciados y vuelven una y otra vez...
También quisiera dejar un mensaje para María ( tú sabes quien eres): No sé exactamente cual es tu pena, ni lo que te ha llevado a ella, pero has sido una persona que un día apareció por aquí y te quedaste con tu brisa fresca, con tu ternura, con tu infinita presencia... con tu alegría y sensibilidad... Solo quiero hacerte saber que pienso con todas mis fuerzas en ti, para que sea lo que sea que te tiene "atrapada" se aleje y te deje seguir brillando... y "sonriendo siempre" pase lo que pase.
Amigos, sigo estando, aunque más lento, aunque en silencio... SIGO ESTANDO.
Y todos vosotros por favor seguid soñando, creciendo y amando!!
04/01/2008
Por estos días hay millones de cartas, de pequeños y adultos que comienza con: Queridos Reyes Magos o: Melchor, Gaspar y Baltasar…
La mía comienza así:
Querida Reina:
¿Viste? Hoy no te digo “Mamma” ni abuela… Sino simplemente te llamo por tu nombre: REINA, con el que te bautizaron tus padres por haber nacido en día de Reyes. Es el nombre mejor elegido, porque fuiste una reina, la reina del amor de todos tus niños, los propios y los ajenos… Siempre rodeada de chiquilines con mocos colgando, buscando una caricia detrás de algún bocado de pan con manteca…
Quiero pedirte que te cueles en el viaje galáctico de los reyes de Oriente, tu cuerpo ya no pesa, es un manojo de estrellas que brillan. Así que si te sujetas fuerte a la capa de Baltasar, podrás acompañarlos en la maravilla de dar la vuelta al mundo en una noche y traerme esa brisa tan tibia que aún en secreto me hace soñar… Cuéntame si es como siempre lo imaginé… que brilla el pelaje de los camellos, que brincan si cansancio y sin sudor. Que mientras beben el agua y comen todo el pasto que dejan los niños, los Reyes acomodan en cada zapatito el regalo esperado. Todo ello velozmente, sin hacer el menor ruido… Que dejan flotando en el aire, la estela de luz de su magia infinita; la que acuna nuestro sueño por unos minutos y que al despertar aún percibimos.
Si me cuentas de todo ese viaje Reina mía, mi corazón volverá a galopar emocionado. Esperaré mi nuevo regalo. Y dormida en el ensueño profundo, será posible lo que hace unos años anhelo… Que poses tus labios suaves, sobre mi frente marchita de duelos...
En tu día... un ramito de jazmines...