La historia del Halloween se remonta a hace más de 2.500 años, cuando el año celta terminaba al final del verano, precisamente el día 31 de octubre de nuestro calendario. El ganado era llevado de los prados a los establos para el invierno. Ese último día, se suponía que los espíritus podían salir de los cementerios y apoderarse de los cuerpos de los vivos para resucitar. Para evitarlo, los poblados celtas ensuciaban las casas y las "decoraban" con huesos, calaveras y demás cosas desagradables, de forma que los muertos pasaran de largo asustados. De ahí viene la tradición de decorar con motivos siniestros las casas en la actual víspera de todos los santos y también los disfraces. Es así pues una fiesta asociada a la venida de los dioses paganos a la vida.
La fiesta fue exportada a los Estados Unidos por emigrantes europeos en el siglo XIX, más o menos hacia 1846. La fuerza expansiva de la cultura de EE.UU. ha hecho que Halloween se haya popularizado también en otros países. El día de Halloween, en tiempos modernos se considera una fiesta estadounidense.
La palabra Halloween es una derivación de la expresión inglesaAll Hallow's Eve (Víspera del Día de los Santos). Se celebraba en los países anglosajones, principalmente en Canadá, Estados Unidos, Irlanda y el Reino Unido. Pero actualmente se celebra en casi todos los países occidentales con mayor o menor presencia.
Los niños se disfrazan para la ocasión y pasean por las calles pidiendo dulces de puerta en puerta. Después de llamar a la puerta los niños pronuncian la frase "Truco o trato" o "Dulce o truco" (proveniente de la expresión inglesa “trick or treat”). Si los adultos les dan caramelos, dinero o cualquier otro tipo de recompensa, se interpreta que han aceptado el trato. Si por el contrario se niegan, los chicos les gastarán una pequeña broma.
Aquí mis calabazas para que los demonios pasen de largo….
Ahora me he consolado un poco. Es decir... no del todo. Pero sé que verdaderamente volvió a su planeta, pues, al nacer el día, no encontré su cuerpo. Y no era un cuerpo tan pesado... Y por la noche me gusta oír las estrellas. Son como quinientos millones de cascabeles... Pero sucede algo extraordinario. Al bozal que dibujé para el principito se me olvidó añadirle la correa de cuero; no habrá podido atárselo al cordero. Entonces me pregunto: "¿Qué habrá sucedido en su planeta? Quizá el cordero se ha comido la flor..." A veces me digo: "¡Seguro que no! El príncipito cubre la flor con su globo de vidrio todas las noches y vigila bien a su cordero". Entonces me siento dichoso y todas las estrellas ríen dulcemente. Pero otras veces pienso: "Alguna que otra vez se distrae uno y eso basta. Si una noche ha olvidado poner el globo de vidrio o el cordero ha salido sin hacer ruido, durante la noche...". Y entonces los cascabeles se convierten en lágrimas... Y ahí está el gran misterio. Para vosotros que también amáis al principito, como para mí, nada en el universo sigue siendo igual si en alguna parte, quien sabe dónde, un cordero desconocido se ha comido o no se ha comido una rosa... Pero mirad al cielo y preguntad: el cordero ¿se ha comido la flor? Y veréis cómo todo cambia... ¡Ninguna persona mayor comprenderá jamás que esto sea verdaderamente importante!
Este es para mí el paisaje más hermoso y el más triste del mundo. Es el mismo paisaje de la página anterior que he dibujado una vez más para que lo vean bien. Fue aquí donde el principito apareció sobre la Tierra, desapareciendo luego. Mirad atentamente este paisaje para que sepáis reconocerlo, si viajáis algún día por el África, en el desierto. Si por casualidad llegáis a pasar por allí, os suplico, no os apresuréis; esperad un momento, exactamente debajo de la estrella. Si entonces un niño llega hacia vosotros, si este niño ríe y tiene cabellos de oro y nunca responde a vuestras preguntas, adivinaréis en seguida quién es. ¡Sed amables entonces! No me dejéis tan triste. Escribidme enseguida, decidme que el principito ha vuelto...
Rossana después de algunos cuantos sucesos (y a pesar del dolor) comenzó a creer que el destino está marcado para nosotros y dice:
“O al menos se encarga de darnos otras oportunidades que podemos o no aprovechar…”
“Al entrar de nuevo a mi vida, Cristóbal, es como si nada hubiera pasado y todo estuviera por descubrir, CONTIGO.”
Y esta, es su historia:
Sincronía del destino
"Hay un tiempo en la vida de cada persona en la que todo esta por descubrir. Es una época de una intensidad a veces abrasadora. En esos años, todo es sorprendente, único e increíble…
El primer viaje, el primer beso... es como si el mundo estuviese por estrenar y tú eres la que corta el lazo de ese regalo que a veces, es inolvidable; y en otras ocasiones, te deja un regusto amargo…
Con apenas nueve años le conocí, Cristóbal era guapísimo y cada vez que me cruzaba con él me latía el corazón a mil por hora. Me gustaba muchísimo y, aunque éramos unos críos, yo ya sentía algo por él. Ni siquiera las típicas bromas de los amigos: - a Rossana le gusta Cristoooobal!!!- permitió mas acercamiento, pues era mayor la vergüenza que sentíamos... si tan solo éramos niños!!
El se fue a vivir a otro barrio, así que deje de verle.
La época de los descubrimientos pasó y conocí otros chicos. Amé, odié… sufrí y aprendí a colocar las cosas en su lugar. Una pequeña lista de amores y desamores me convirtió en una escéptica en el amor.
Al cabo de mucho tiempo volvimos a encontrarnos de casualidad en la línea del autobús, me hizo ilusión que aun se acordara de mí. Empezamos a hablar, y desde ese día, esperaba la hora de tomar el bus para hablar con él otro ratito. Me di cuenta que cada día estaba mas a gusto a su lado, pero no deje que ese sentimiento fuera a más, pues los dos teníamos pareja y aparentemente todo iba bien, como debía ser.
Creo que comenzó a gustarme desde el primer momento, una parte de mí sentía que por fin había encontrado a alguien que me entendía, que me escuchaba, que le importaba.... La última vez que lo vi estuve hablando con él, tenía un mal día y encontré su apoyo. Cristóbal me aniño y me pellizcó en la cara. Me puse nerviosísima. Desde ese día no volví a verle, no cogió más el autobús. Así que debíamos continuar cada uno con su vida. Recordé aquel momento, aquel pellizquito, que en el fondo es una tontería, durante mucho tiempo… Recordaba como fue la última vez que me despedí de él y pase unos días muy tristes, pensando que era la persona más infeliz del mundo, por que no podía estar al lado de la única alma gemela que se había cruzado en mi camino, pero no quería reconocerlo.
Pasados unos años volvimos a encontrarnos y por esas cosas de la vida, ninguno tenía ya pareja, que por cierto, había durado para los dos exactamente el mismo tiempo: siete años; y en el mismo tiempo, aunque por diferentes razones, todo acabó. Nos dimos los números de teléfono y después de que Cristóbal insistiera un poco, tuvimos nuestra primera cita. Era el chico de mis sueños, así que, a pesar del miedo y el escepticismo, ¡como podía negarme a salir con él! Sus ojos oscuros me volvían loca cada vez que me miraba, y son voz, sonaba tan dulce....
Fui al encuentro hecha un manojo de nervios, no conseguí aparcarlos, aunque no paramos de hablar. Todavía recuerdo lo fijamente que me miraba, el perfume de su colonia, su sonrisa nerviosilla y su mirada… tímida, pero segura. Las citas se fueron repitiendo cada vez con más frecuencia. Como yo dudaba de sus sentimientos, una noche hablé con él. Me dijo que yo le gustaba mucho, que era distinta... Sus palabras se colaron en mi oído haciéndome cosquillas.
Pocos días después, sentí el calor de sus labios, llegó en un un beso inocente, dulce, por desenvolver.
Hoy somos marido y mujer, nos casamos en el pasado mes de Agosto. Llevamos casi 4 años juntos y en todo este tiempo hemos vivido cosas increíbles, imposibles de olvidar. El destino, con sus paradojas, nos volvió a unir y desde aquel día, no nos hemos vuelto a separar.
Cristóbal me ha regalado el paraíso con el que soñaba, en los tiempos en que todo estaba por descubrir.
Este es el álbum que Rossana le regaló a su novio pocos días antes de la boda donde relata de puño y letra todos los sucesos de ese amor desde el día que se reencontraron.
RECUÉRDENME SI ME MARCHO CON ESE CALLADO MODO DE ANDARSE POR LA INOCENCIA QUE LES CONOZCO, QUE LES CONOZCO. RECUÉRDENME HIJITOS MÍOS RECUÉRDENME EN EL ASOMBRO RECUÉRDENME EN LA ALEGRÍA CON QUE VIVIMOS DESPUÉS DE TODO. RECUÉRDENME EN LAS MENUDAS PALABRAS CON QUE LOS NOMBRO Y ACASO EN LAS TRANSPARENCIAS DE LO CELESTE QUE FUE TAN HONDO. NO QUIERO QUE ME RECUERDEN EN NADA QUE SEA PENOSO LA VIDA ES UNA TREMENDA ESPERANZA ABIERTA FRENTE A LOS OJOS. RECUÉRDENME EN ESA NANA QUE SIEMPRE SONABA A POCO RECUÉRDENME EN LAS CARICIAS Y EN LOS ENOJOS, Y EN LOS ENOJOS. ACASO NO PUDE AMARLOS MEJOR, PERO PUSE TODO LES PIDO QUE ME DISCULPEN LO DESATENTA QUE FUI A MI MODO. A SER MADRE NO SE PUEDE JAMÁS APRENDER DEL TODO Y SER HIJO ES TAN DIFÍCIL QUE CASI SIEMPRE SE DUDA EL MODO. LA VIDA SE APURA TANTO Y TANTO NOS DURA POCO LO BUENO ES QUE SE COMPRENDA QUE NADA DEBE INTENTARSE SOLOS. LOS VERSOS QUE AQUÍ LES CANTO NO TIENEN MAS QUE UN ANTOJO: PEDIRLES QUE ME RECUERDEN CUANDO SE MIREN UNOS A OTROS. LA VIDA ES TAN BELLA, HIJITOS, QUE HABLAR DE LA MUERTE ES TONTO RECUÉRDENME EN LA ALEGRÍA CON QUE VIVIMOS DESPUÉS DE TODO.
Entre la brisa del otoño y el escaso candor de algunos intermitentes rayos de sol, me asomo a la ventana de mi esperanza… Mi esperanza de hoy es una meta, un camino por los aires que se tacha con cruces en el calendario, tras las tardes que dejan caer el manto de la oscuridad más temprana.
Mi esperanza se llama FEBRERO.
Mientras… recojo castañas del paraíso que estamos construyendo, hago marrón glasé, licores, dulces… Les imprimo unas recetas a mis vecinas y se las alcanzo con una bolsa llena del fruto maduro… Escucho las canciones de amor del próximo disco a punto de grabarse, del nuevo grupo que se ha venido gestando. Colaboro con todo. Pero más con la fuerza de mi energía que los envuelve y transporta a la positiva posición de creer con fuerza elevadora en este proyecto. En amar lo que se crea.
Diseño pensamientos en origami y los hecho a volar por el universo. Sé que retornarán a mí con la sincronía perfecta del espacio-tiempo. Y ese día llegará con la grandeza de todas las cosas que he amado, con el perfume indescriptible de mis ángeles guardianes.
Quizás sea un día blanco de nieve, helado de pureza en los acantilados, místico en la montaña que ya no nos divide… es nuestra. Y en ella construiremos aquella casita que un día soñamos…
Hará frío, pero mi corazón arderá de júbilo y calentará tus manos.
Haremos dos maletas.
Pondremos vestimenta de verano,madreñes, camisetas con trisqueles,y todas esas cosas que hemos estado pensando.
Repasaremos una y otra vez que todo está perfecto, que no olvidamos nada.
Tú fumarás, yo ya lo habré dejado…
Y partiremos hacia el sur… al hemisferio SUR… Iremos a mi casa los dos tomados de la mano.
Fue mágica. Esa noche del 13 fue mágica… Todo comenzó con un hermoso atardecer. Los colores naranjas y rojos se mezclaban entre el verde de los árboles, junto al azul del cielo que regalaban un esplendoroso y magnífico paisaje. El clima era cálido, y, mejor aún, estaban solos, ellos dos… Aunque, acompañados por otros treinta alumnos, que ya tenían todos sus quehaceres. El de Cristóbal y Mónica, estar juntos. Ya habiendo anochecido, Cristóbal decidió recostarse al aire libre a disfrutar del firmamento, ver las estrellas, contarlas si podía… Mónica, que estaba cerca, decidió acompañarlo.
Suspiraron, y, durante un momento, sus ojos se perdieron entre tantos puntos blancos. Así pasó un momento hasta que Cristóbal decidió romper el silencio. Estaba decidido a empezar esta confesión, a contar este secreto que pronto sería el único entre ellos dos. Al fin, después de tanto pensar y meditar, sentía que era ya tiempo de contarle a Mónica su sentir, su vivir, su amor. No era tonto, sabía que tan grande confesión tomaría tiempo y que no había mejor manera de empezar esto que siendo sutil, muy sutil. Y así, con estas palabras es que comienza esta noche del 13.
-Gracias.- -¿Por que?- preguntó Mónica perdida aún entre las luces titilantes. -Por ser tú - y se detuvo un momento a pensar, fue breve el instante y dijo por fin - Por ser, simplemente... (un instante aún más corto) …encantadora. Mónica quedó atónita, como si hubiera caído de una nube muy alta. Levantó la cabeza y miró al horizonte. Suspiró. Su rostro mostraba indudable sorpresa, Cristóbal preguntó: -¿Que te pasó? -Nada, es que - frenó en seco, suspiró para tomar aire, miró a Cristóbal y dijo - es que nunca me habían dicho algo tan... sincero. -¿Cómo así? -Si, lo que dijiste, fue muy... sincero, y nunca me lo habían dicho. Cristóbal sintió que, sin querer, había impactado a Mónica, su intención no era realmente esa, no, su intención era simplemente decir la verdad, parte de lo que sentía. Después de un momento todo volvió a ser normal, Mónica se acostó de nuevo en el pasto, a su lado y continuaron contemplando esa hermosa noche.
Tiempo después empezó la fiesta, era muy sencilla, una grabadora en la mitad de un Kiosco que, a duras penas, se lograba oír. Sonaba mucho vallenato, un ritmo típico de Colombia. Cristóbal y Mónica bailaron poco, ella baila poco de hecho. Entre tantas cosas rieron, miraron el cielo de nuevo, bailaron y, después de un tiempo corto, decidieron hablar, pero no en el kiosco, en los cuartos. (Tranquilos, esta historia es de amor, solo de amor, nada de sábanas en medio). Así, Cristóbal se acostó en el borde de su cama, era, de hecho, un camarote. Eran como las diez pasadas de la noche. Mónica se acostó boca abajo, recostada sobre sus hombros, de tal manera que sus rostros estaban frente a frente. Por un momento Cristóbal sintió ese inmenso impulso de besarla.
Como era costumbre hablaron mucho. Eran conversaciones fluidas, ligeras, interesantes. Puntos de vista distintos, la mayoría de los casos, pero eran de esas que uno tanto disfruta. Después de casi dos horas, y de ver como la gente entraba y salía de los cuartos, escuchar como la fiesta terminaba, para seguir en la piscina.
Después de todo Mónica tocó el tema.
-Francisco...-dijo-. Esa fue la razón de todo. El novio. Esa persona tan lejana, tan desconocida y, a la vez, tan importante en esta historia. Cristóbal, poco a poco comenzó adentrarse en este denso tema que es el amor. Hablaba muy bello, y, la verdad, era mucho lo que se decían. Entre tantas cosas le dijo:
-¿Sabes? a mi me encanta hablar como si todo fuera un gran cuento.
-¿En serio? A ver, y como sería este momento si fuera un cuento tuyo.
Cristóbal la miró a los ojos, suspiró y comenzó:
-"Ella lo miraba, con esos hermoso ojos, perdida, entre tantas palabras, entre los versos que surgían al hablar. Concentrada estaba. Mecía sus pies en señal de su alegría, su rostro, ese bello rostro deseado por tantos, expresaba curiosidad, intriga por saber que pensaba Él. Suspiraba... él suspiraba al verla. Contaba historias que debían saberse, pero... escondía un secreto, un gran secreto que ella descubriría. Él la quería besar, desesperadamente lo quería. Ella... de ella mejor no hablemos, ella merece saber ese secreto..."
-¿Cuál secreto?-preguntó Mónica.
Cristóbal la miró más profundo aún, como si quisiera llegar al fondo de su alma. Sonrió tenuemente, agachó su mirada y dijo:
-Ese secreto es grande, Mónica. Cuando pienso en ti, suspiro lentamente y sin dejar rastro de ello, y así, entre suspiro y suspiro, me enamoro, me dejo llevar por este sentimiento, por este placer... me dejo llevar por este amor que siento por "Ella".- Ahora la expresión de Mónica era de desconcierto. Pero... no de fastidio como era común entre las mujeres de la época. -Un beso, solo te pido un beso - y al decir esto, Cristóbal sintió como si le quitaran un peso de encima, miró a Mónica, quien sonreía disimuladamente, suspiró y entonces entendió que todavía faltaba mucho por hablar, hablarlo todo sobre este amor. Comprendió que de allí en adelante, se hablaría de amor tanto como fuera posible.
Pero... no pensemos en el futuro de esta historia aún, por ahora quedémonos en el hecho de que Cristóbal, después de mucho hablar, al fin compartió su secreto con su amada Mónica y, por primera vez en esta historia, dejó que fuera ella quien decidiera como continuar esa relación que tanto ha dado para escribir y contar. Por ahora... quedemos en intriga.
Esta es la historia de un amor desesperado y prohibido. Comienza en el 2003. Mucho antes de que este amor surgiera, él, un tipo estudiante de 8° grado de bachillerato, conoce a una mujer bella, muy misteriosa y extremadamente alegre… Ella, Mónica, y él, Cristóbal. Poco hablaban la verdad: y después de unos meses, sus caminos cambiaron de rumbos, Cristóbal a otro colegio, mientras Mónica seguía cursando 9°. Tiempo después Mónica repetiría 11, debido a problemas físicos. En el 2007, casualmente Mónica y Cristóbal quedaron en el mismo salón. Él era al único a quién ella conocía en ese curso, aún así, poco hablaban, la relación era muy distante, no había nada entre los dos que les llamara la atención.
Poco a poco, Mónica se fue acercando al grupo de Cristóbal y al final, para mayo, era considerada como una amiga más entre los seis compañeros de clase. Sin embargo, solo Cristóbal le inspiraba confianza, los demás eran como... historias de otro cuento. Cuando comenzaron a acercarse, cada vez más, Cristóbal conoció a Mónica, era una mujer muy madura, muy bella, muy mística, interesante, audaz y… comprometida con un tal Francisco, eran novios desde hacía poco menos de un año. Eso no bastaba para enamorar desesperadamente a Mónica.
Cristóbal no tenía intenciones de enamorarse de Ella, pero… la vida da vueltas y, sin pensarlo, sin quererlo, esas conversaciones crearon en ese joven un interés desmesurado. Poco a poco, se convirtió en querer y, después en amor. Es que Mónica era única, artista, como Cristóbal, aunque él era la música… arte al fin. Los dos habían vivido amores dolorosos, frustrantes, pero, a diferencia de Mónica, Cristóbal creía en esa ilusión… llamada: AMOR.
El 13 de Julio llegó la noche de la convivencia, cada año los llevaban a una finca, lejos de la ciudad, en un pueblo de clima cálido, tranquilo, en donde podían hacer lo que quisieran. Esa noche... Esa noche todo comenzó, y fue esa noche, cuando esta historia toma su verdadero rumbo. Esta historia es larga, pesada, intrigante... y no bastará contarla toda de una vez, sino cuantas veces sea necesario.
Por ahora... digamos que Cristóbal, esa noche, encontraría la magia del amor envuelta en un regalo, un regalo que, todavía no sabemos si es para él, o para Francisco. Dejemos esta historia en la noche en la cuál Cristóbal empezaría a amar. No se preocupen, muy pronto sabrán lo que pasó esa noche del 13.
Te atreves? A contarle al mundo que el AMOR es posible, que suceden esos "encuentros mágicos"? Que el AMOR TODO lo puede? Te propongo que me envíes un resumen de tu historia de amor, una foto... una carta, lo que quieras que podamos compartir en este espacio dedicado a los últimos románticos. Armaré algo bonito con cada historia para compartirla entre todos. Entre los datos puedes enviar un tema musical que identifique esa historia, sino elegiré uno según me parezca. Espero que os guste y participéis! El mundo necesita volver a confiar en el amor!!!
Desaparecida durante la dictadura militar Argentina.
NUNCA MAS
Fecha de Nacimiento: 12 de Agosto de 1976 Edad al momento del secuestro: 3 meses Zona de Secuestro: 1/11/113 Fecha de secuestro: 24 de noviembre de 1976
Última foto tomada pocos días antes del secuestro por su abuela María Isabel Chorobik de Mariani, "Chicha".
Carta que llegó a mi correo electrónico:
Dice así:
Querida nieta:
Soy tu abuela "Chicha" Chorobik de Mariani, te busco desde el momento en que Etchecolatz, Camps y su tropa, mataron a tu madre y te secuestraron de tu hogar en la calle 30 nº 1134 de La Plata, república Argentina. Era el 24 de noviembre de 1976 y tenías 3 meses de edad. Desde ese momento con tu padre te buscamos hasta que a él también lo asesinaron. A pesar de que trataron de convencerme de que habías muerto en la balacera, yo sabía que estabas viva. Hoy está comprobado que sobreviviste y estás en poder de alguien. Ya tienes 31 años y tu número de documento probablemente sea cercano al 25.476.305 con el que te anotamos. Yo quisiera pedirte que busques fotos de cuando eras bebé y las compares con las que acompañan este texto. Quiero contarte que tu abuelo paterno se dedicó a la música y yo a las artes plásticas; que tus abuelos maternos, se dedicaron a las ciencias, que tu mamá amaba la literatura y tu papá era licenciado en economía. Ambos tenían un gran sentido de la solidaridad y compromiso con la sociedad. Algo de todo esto, tendrás en tus inclinaciones de vida porque, a pesar de que hayas sido criada en un hogar distinto, uno guarda internamente los genes de sus antepasados. Seguramente hay muchas preguntas sin respuesta que aletean en tu interior. A mis más de 80 años mi aspiración es abrazarte y reconocerme en tu mirada, me gustaría que vinieras hacia mí para que esta larga búsqueda se concretara en el mayor anhelo que me mantiene en pie, el que nos encontremos. Clara Anahí, mientras te espero seguiré buscándote.
Vestida con túnica blanca y moña* azul fui elegida en la escuela para recitar a Juan Zorrilla de San Martín, lamentablemente hoy no recuerdo los versos de aquellas dos poesías que repetí a viva voz con alma y vida, marcando un momento extraordinario, el aprendizaje de pararme frente a mucha gente, enfrentando el temor a equivocarme, delante de todas las miradas puestas sobre mi rostro enrojecido, con aquella timidez extraña que aun hoy me persigue… que se debate entre la audacia y la mesura. El segundo nombre de mi padre: Tabaré, me obligaron con el tiempo y ya madura, a explorar una de las obras más hermosas de la narrativa poética uruguaya.
Hoy, desde España donde resido, con mi gran compañero de ruta asturiano puro, purísimo, de varias generaciones, revolotean en mi memoria los tintes nostálgicos de una epopeya. Charrúas, una raza desaparecida por la ambición de la conquista… y hoy me quedo con una frase de un amigo asturiano: “Dicen que nosotros los conquistamos y la verdad es que hoy, ellos nos tienen conquistados”.
Juan Zorrilla de San Martín, en un largo y bellísimo poema que fue concebido desde su admiración al gran actor italiano Salvini y escrito con el pensamiento fijo en la vaga figura de la madre que el autor perdió en la infancia, escribió una narrativa, una novela trágica, que supo plasmar la tragedia del indio enfrentado al conquistador. Su obra cumbre: TABARÉ (1886) describe los trágicos amores entre una joven española y un joven mestizo charrúa. Hijo de un cacique y de una cautiva española, ha recibido de niño la gracia del bautismo, ya mozo, ve a Blanca, hermana del conquistador don Gonzalo y se siente intensamente atraído por reminiscencias de su madre muerta, luchan en él su alma bautizada y sus hábitos guerreros; salva a Blanca de los brazos de un indio, pero don Gonzalo cree que él ha sido el raptor y lo mata.
Entre otra de las bellezas de esta obra se destaca la dedicatoria:
“A mi esposa, Elvira Blanco de Zorrilla.
Te dedico TABARÉ… ¿Y que he de hacer?
Si fuera a esperar la época en que podré o no producir algo digno de ti, tendría que renunciar a la satisfacción de escribir tu nombre, que me es tan querido, al frente de una de mis obras. Te lo dedico, pues; a ti, la inspiradora de aquellos mis primeros cantos de amor que aun me parece escuchar a la distancia, coma una serenata que acaba de pasar por mi lado, y cuyos acordes lejanos se desvanecen en una queja llena de melancolía. Viejo ya, aunque sin canas, quizá sin muchos años, siento llegar hasta mí, fundidas en un solo acorde, las últimas notas de aquellos cantos de adolescente y las primeras risas de nuestros hijos. Hay algo de todo eso en la inspiración, que ha dado vida, más o menos efímera, a este poema: hay, por consiguiente mucho que es tuyo; tu espíritu y el mío palpitan identificados en él. Sin duda por eso he mirado a TABARÉ con predilección; tú lo sabes pues ha sido tu rival durante muchas de esas pocas horas que el trabajo incesante o las preocupaciones de mi agitada vida me han dejado libre, y que hubieran sido tuyas y de nuestros hijos si no me las hubiera reclamado con derecho el pobre indio, soñada personificación de una estirpe muerta que, cuando menos tiene derecho a nuestra compasión. Cuántas veces, aunque no muy de grado, ahuyentaste de mi mesa de labor, a nuestra querida y bulliciosa caterva para hacer silencio en torno de la cuna de mi charrúa! Quiero devolverte esas horas dedicándote la obra a que ellas fueron consagradas. Lee una que otra vez a nuestros hijos algunas de las estrofas de este pedazo de historia de nuestra patria, de esta su hermosa patria uruguaya, que con tanto tesón les enseñamos a amar después de Dios. Si ellos llegaron a advertir que esta página íntima está echada en el destierro, recuérdales, pues tú lo sabes, que no debe culparse de ello a la patria, y enseñarles a preferir siempre el sufrimiento, que tú has sobrellevado conmigo, al abandono de su misión moral en la tierra. No sin algún pesar me separo de TABARÉ para darlo al público, el ha sido mi compañero inseparable y bueno durante estos últimos años de tantas amarguras para mi espíritu, y lo que es peor, de tantas desgracias para nuestro país. Pero va a tus manos, y esto hace menos sensible la despedida.
Que tú quieres también un poco a mi indio, cine tú lo mirarás con menos indiferencia, de lo que él acaso merece, me lo demuestra el hecho de haber tú sentido una antipatía y una repulsión invencibles, hacia D. Gonzalo de Orgaz porque lo hirió de muerte en el bosque. Si a ti se te hubiera dado a elegir el desenlace de mi poema, yo bien sé cual hubiera elegido. No podía ser!
No: tu idea era imposible. Blanca, (tu raza, nuestra raza) ha quedado viva sobre el cadáver del charrúa. Pero en cambio, las últimas notas que escucharás en mi poema son los lamentos de la española y la oración del monje; la voz de nuestra raza y el acento de nuestra fe: la caridad cristiana y la misericordia eterna. El poeta no puede decir mentiras por más dulces que ellas sean. Te ríes? Pero no te lo digo en broma, el arte es la verdad, la alta verdad inoculada en la ficción como un sople vivificante y eterno: de ahí que la verdad, lo real en el arte, no esté en la forma, como lo eterno en el hombre no está en el cuerpo. Y l aprueba de ello la tienes, en que la alta verdad, la excelsa realidad del pensamiento alma de la creación artística, ha inmortalizado y conducido, triunfantes a través de los siglos, obras de formas diversas y hasta, radicalmente opuestas, formas que recorren un diapasón tan extenso, como el que media (te citaré dos obras que tú conoces) entre La Tempestad de Shakespeare y el Quijote de Cervantes.
El arte contribuye poderosamente a la felicidad y al mejoramiento sociales; sabes porqué? Será porque copia o reproduce, lo que existe materialmente, lo que todo el mundo ve y toca, y porque consigue despertar en el hombre las mismas impresiones que las escenas reales despiertan en él?
Todo lo contrario.
El arte contribuye al mejoramiento social, porque por medio de el, el común de las gentes participa de la visión de los hombres excepcionales, y se eleva y ennoblece en la contemplación de aquello cuya existencia no conocería si el poeta no lo dijera: levanta la frente: sube conmigo a las regiones de la belleza: la atmósfera es pura porque acaba de atravesar la tempestad del genio que como las tempestades de la tierra purifica el ambiente. En una palabra: el arte no es otra cosa que la reproducción sensible de la vida real, ideal. Y la vida única de la inteligencia es la verdad, como la única vida de la voluntad es el bien.
De ahí que la única fuente de belleza artística, sea el pensamiento en que el bien se difunde y la verdad esplende: de ahí que, como antes te decía, el poeta no pudo decir mentiras. Yo debía, pues, decir la verdad en TABARÉ: inocularla en el organismo literario que amasaba con el limo de nuestra tierra virgen y hermosa. No extrañes que haya elegido una verdad llena de inmensa tristeza: las que más aprietan el corazón, son las que más eficazmente lo exprimen, las que lo hacen verter su jugo más íntimo. El de mi alma va en TABARÉ: Por eso te ofrezco en una fecha que nos a querida.*
JUAN ZORRILLA DE SAN MARTÍN
Buenos Aires, 9 de Agosto de 1886
*Después de escrita esta página que respeto hasta en sus incorrecciones, antes de darla a la prensa, mi esposa ha muerto… He bendecido la voluntad de Dios, que me la dio y me la quitó, he ofrecido a Dios como holocausto propiciatorio, los pedazos de mi corazón que él destrozó. Con la absoluta evidencia de la fe, sólo veo en el dolor, el mundo de las divinas misericordias. Sea.
Solo puedo agregar mi orgullo de ser una eterna gurisita Charrúa…
Claudia(Aquí queda pendiente mi foto de la escuela)